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   Timeline

Yo

Máster en programación neurolingüística y Coaching con PNL por el Institut Gestalt; Postgrado en Inteligencia Emocional por la Universitat de Girona y estudios de Psicología por la UOC. Un día me encontré de cara con mi vocación, inmersa en un posgrado de Inteligencia Emocional que me prestó las alas para profesionalizar lo que llevaba haciendo toda la vida. Ya conocía y me había formado en PNL y su aplicación práctica no dejaba de sorprenderme. Conocer las herramientas y métodos para ayudar a personas y empresas, a niños, adolescentes y escuelas a gestionar sus recursos, capacidades, talentos, debilidades, bloqueos, etc. desde la gestión de las emociones me ha descubierto el mundo y aquí estoy: sesiones individuales y grupales, talleres, formaciones y charlas.

 

Orígenes

Soy Silvia Díez, del 67, esa época con poca tele y mucha calle. Cuando los conflictos se solucionaban sin palabra escrita de por medio, también en la calle y con los ojos del otro frente a ti. Soy la segunda de cuatro hermanos, poco visto hoy, pero más común entonces. Nos cuidábamos los unos a los otros, o todo lo contrario, y aprendimos rápido a conocernos y saber de nuestras debilidades, nuestros caprichos, de nuestros gustos y nuestras fortalezas. Mis padres, tan diferentes, de raíces tan opuestas: mi madre de familia conservadora y rígida y mi padre todo lo contrario: vivió de la libertad de una madre que se alejó de su padre para poder respirar, y todo eso le enseñó a su hijo, y él, nuestro padre, a nosotros: vivir en libertad respetando a los demás. Y ahí, en familia grande, aprendimos a mirarnos y a escucharnos, y a querernos por encima de todo lo demás. La gestión de todas nuestras emociones en su máxima expresión.

 

Familia

Hoy en mi casa somos cinco: mis tres hijos, mi pareja y yo. Cada uno tan diferente del otro, me faltan ojos y oídos para observar y escuchar, especialmente a mis hijos desde el primer momento y hasta hoy, de lleno en su adolescencia. Ahí me tienen para lo que necesiten, a veces en silencio, a veces no. Es espectacular el gran aprendizaje que ejercemos los padres y las madres sin darnos cuenta. Mi marido y yo hemos disfrutado tanto!! La escucha, la observación silenciosa, identificar sus emociones y enseñarles a aceptarlas, a caminar con ellas y a reconocerlas como parte del crecimiento y de la vida, saber y aprender dónde colocar esos límites tan importantes para su satisfacción personal y social. La
comunicación ha sido la clave de cada día y nos hace caminar hacia la aceptación de cada uno de nosotros, tal como somos, imperfectos, sin la necesidad de imponerles la perfección a nuestros hijos o ser la madre impecable, y sí disfrutar de los mal llamados ‘errores’, que nos levantan a cada paso con más fuerza y sabiduría. Y así, aprendemos a mirar y a caminar sin miedo. Ese camino a su lado me parece la experiencia más fascinante de la vida. Ellos son mi tribu y saber que somos todos para uno y uno para todos es el mejor regalo de mi vida.

 

Trabajo

He tenido la oportunidad de conocer diferentes entornos de trabajo, todos ellos tan diversos y únicos. El aprendizaje en las relaciones, tanto con compañeros como clientes, ha sido una gran aventura. Cuánta diversidad!!!!! Así, rodeada de tantos, pude seguir cultivando el placer por la observación y el estudio del comportamiento humano. Siendo comercial en estos últimos años me ha permitido afinar la destreza en la observación, la empatía, la escucha y, mi necesidad de generar bienestar para que todos sintamos que la productividad en el trabajo requiere de una buena motivación de equipo y por tanto personal. Y hoy he abierto la puerta al análisis y completar un círculo en el que siempre he estado inmersa. Entrar en el mundo del Crecimiento Personal para quedarme.

Cada día por placer por escuchar, abrir los ojos, observar, comprender, analizar, y nos hemos formado para ofrecer las herramientas que puedan regalar, ayudar, , relajar, estimular, pensar, manipular, creer y vivir un poquito mejor, hacer un poquito más felices, sin duda.